Hay momentos en los cuales para seguir avanzando hay que parar, detenerse con el objetivo de autoevaluar nuestra organización, valorar los avance de nuestro aprendizaje colectivo y la mejora continua.
Esta semana fue uno de esos momentos para OXiA, con el encuentro llevado a cabo el pasado lunes 21 fuera de las instalaciones de la oficina, del ritmo habitual del día a día y con el objetivo de “encontrarnos como equipo” en un espacio diseñado para conversar, escuchar y especialmente dedicar tiempo para algo que no siempre cabe en las agendas de trabajo: mirarnos como equipo.
Nuestro encuentro anual corporativo nació con el propósito de promover un espacio para detenernos y mirar cómo estamos trabajando, qué nos funciona como equipo y qué dificultades internas y externas de nuestro día a día tenemos como organización. Estos espacios de interacción están diseñados para abrir nuevas conversaciones, conocer un poco más a las personas que trabajan detrás de cada área para conciliar nuevas perspectivas de trabajo y enfocar nuevos retos.
En este segundo encuentro hemos conseguido unificar a su equipo multidisciplinar, capaz de trabajar desde diferentes perspectivas profesionales, pero unido por una misma manera de entender el compromiso, la colaboración y los valores que definen a la marca. Para OXiA, un equipo no se construye únicamente a partir de reuniones, agendas de trabajo y tareas compartidas. Se construye cuando conocemos el potencial de cada persona que lo integra, reconocemos el valor de su trabajo, generamos las condiciones para que pueda desarrollarlo y ponerlo al servicio del conjunto, concienciando nuestra responsabilidad individual y grupal en ese proceso. Porque cuando una persona crece, también crece el equipo y aprende a responder en conjunto ante situaciones que no siempre tienen una única solución.
Estos encuentros además tienen un diferencia notoria al ser diseñadas estratégicamente desde dentro de la organización, conociendo la realidad del día a día. Las dinámicas parten del conocimiento directo de nuestro equipo y cuentan con una perspectiva especializada desde la psicología aplicada a las personas y a recursos humanos corporativos. Profesionales que forman parte de OXiA conocen de primera mano nuestra forma de trabajar, nuestras fortalezas y también aquellos aspectos que podemos seguir desarrollando, lo que permite plantear experiencias pensadas específicamente para potenciar la comunicación, la colaboración, la confianza y otras competencias que intervienen en el funcionamiento de un equipo.
Por eso, durante la jornada nos pusimos ante diferentes situaciones y casos prácticos relacionados con nuestro día a día. Nos tocó conversar, tomar decisiones, buscar respuestas y enfrentarnos a algunas de esas pequeñas dificultades que forman parte de cualquier organización. No para encontrar respuestas perfectas, sino para valorar cómo debemos responder en equipo.
También aprovechamos para volver a una pregunta que consideramos esencial: ¿estamos trabajando de acuerdo con lo que queremos ser como organización?
La misión y la visión de nuestra empresa nos recuerda que somos una organización abierta al aprendizaje , para lo cual estos encuentros nos sirven para valorar cómo estamos construyendo el sendero OXiA, reconocer nuestra manera de comunicarnos, de colaborar, de afrontar los retos y de relacionarnos con las personas y organizaciones con las que trabajamos.
Y hacerlo fuera de nuestro espacio habitual ayudó.
La Guinda Chill Out, ubicado en uno de los hoteles del municipio de Puerto de la Cruz , fue el escenario ideal para esta reunión de trabajo, con un ambiente propicio para el trabajo en grupo, el desayuno corporativo y unas vistas privilegiadas sobre el mar y la ciudad. Un escenario diferente para una jornada que tuvo mucho de trabajo, pero también de conversación, cercanía y disfrute compartido.
Desde OXiA creemos que cuidar un equipo no significa únicamente organizar actividades para estar juntos. Significa crear espacios en los que las personas puedan escucharse, reconocerse, aportar y crecer.
Eso es desarrollar nuestro potencial..



















EDITORIAL